martes, 27 de enero de 2009

El Denodado Camino del Éxito 18 SALVADOR DÍAZ MIRÓN: Poeta del Modernismo

Imagen: xenciclopedia.com
"¡La Poesía! Pugna sagrada; radioso arcángel de ardiente espada:
tres heroísmos en conjunción:
el heroísmo del pensamiento, el heroísmo del sentimiento y el heroísmo de la expresión"

El Modernismo, una de las pocas corrientes del teatro, la prosa y la poesía, que nacen y tienen su auge en Hispanoamérica; es un movimiento del siglo XX, que se aleja del realismo, al buscar un mundo nuevo en lo exótico. Se caracterizó por rendir culto a la belleza, su temática con elementos fantásticos de misterio y encanto, lo refinado de la forma, su admiración por lo francés, y porque nunca cayó en la vulgaridad. Así como el modernismo fue creado en América Latina en sentido contrario al naturalismo-en donde los autores representaban sus vivencias en forma natural y personal-, tuvo como adversarios a las corrientes vanguardistas, que ejercían la libertad en sus temas, incluyendo la trasgresión de las reglas gramaticales.

Los escritores más representativos del Modernismo fueron: Rubén Darío-poeta, periodista y diplomático nicaragüense, considerado el fundador del movimiento-; Juan Ramón Jiménez-poeta español y premio Nobel de Literatura-; Amado Nervo-ensayista mexicano nayarita-; Manuel Gutiérrez Nájera-periodista mexicano de la Ciudad de México, cofundador de la revista Azul, órgano del modernismo- y el gran escritor y poeta jarocho Salvador Díaz Mirón.

Salvador Antonio Edmundo Espiridión y Francisco de Paula Díaz Ibáñez, nace en el Puerto de Veracruz el 14 de diciembre de 1853, hijo del periodista y político que fuera gobernador de su estado, Manuel Díaz Mirón, del cual toma su nombre artístico. Realizó estudios de forma irregular en Xalapa, en 1865 entró al seminario donde estuvo más de un año. Volvió a Veracruz y a los 14 años se inicia en el periodismo.
En 1872, a fin de separarlo de malas influencias, su padre le aplica un “exilio familiar” a los Estados Unidos de América, cuando vuelve ya hablaba inglés, francés y tenía nociones de latín y griego, gracias a lo cual inicia la lectura de los clásicos grecolatinos, pero también de escritores contemporáneos, particularmente mexicanos, españoles y franceses. En 1876 por razones políticas y el tono crítico de sus artículos publicados en el periódico “El Pueblo”, supuestamente atacando al Gobernador Luis Mier y Terán, fue deportado a Estados Unidos, escribiendo en Nueva York, los poemas “Mística” y “Exóticas”, dedicados a su primer amor, Matilde Saulnier. A su regreso colabora para diversas publicaciones como: El Diario, El Orden, El Imparcial y funda y dirige el periódico “El Veracruzano”, propiedad de su padre.

En 1878 inicia su carrera política como diputado en la legislatura del estado, con sede en Orizaba, representando a Jalacingo. En 1881 se casó con Genoveva Acea Remond. Temperamental y sumamente violento, aficionado a las armas y la cacería, admirador de los duelos para lavar el honor, a los veinticinco años en un duelo en Orizaba, sufrió una herida en la clavícula, cuya fractura le inutilizó el brazo izquierdo. En mayo de 1883 fue a prisión por matar un tendero, pero fue absuelto al alegar legítima defensa. En 1884 fue elegido diputado para el Congreso de la Unión. En 1892, en un arrebato de violencia y después de discutir por asuntos políticos, reta a duelo y mata a Federico Wólter, un día antes de las elecciones generales de Veracruz, acción, que el mismo confesaría a sus amigos, de la que se arrepentiría el resto de su vida. Fue detenido y encarcelado para ser juzgado. Permanece preso más de cuatro años. En el presidio se rodea de libros, se dedica a la lectura y dosifica su creación poética. Regresa a Xalapa, donde pasó uno de sus períodos más tranquilos y fecundos. Vuelve en 1900 a la Cámara de Diputados.

En 1904 es de nuevo diputado al Congreso; en 1910 es desaforado y puesto en prisión por cinco meses, al atentar contra la vida de otro diputado. Al triunfar la revolución es puesto en libertad. Enemistado con Francisco I. Madero, regresa a Xalapa donde fue director del Colegio Preparatorio. Durante el gobierno de Victoriano Huerta dirige el diario “El Imparcial”, con la caída del gobernante se exilia en Europa. Radica un corto tiempo en Santander, España, y luego viaja a Cuba, donde enseña francés, historia universal y literatura. Venustiano Carranza autoriza su regreso al país y la restitución de sus bienes. En 1921 rehúsa una pensión que le ofreció el gobierno del presidente Álvaro Obregón.

Respecto a su obra, desde 1874 tiene presencia como poeta pues algunas de sus composiciones se incluyen en la antología “El Parnaso Mexicano”. Precursor del modernismo, su obra poética se divide en tres etapas: La primera de 1874 a 1892; la segunda de 1892 a 1901; y la tercera de 1902 a 1928. Su primera etapa poética se enmarca en el romanticismo y a ella corresponden obras como Oda a Víctor Hugo, A Gloria, Voces Interiores, Ojos Verdes y Redemptio. En la segunda etapa, como precursor del modernismo, publica en Estados Unidos (1895) y en Parías (1900) su libro Poesías. Un año después, en Xalapa, publica Lascas, obra considerada como la principal-donando sus quince mil pesos de regalías para equipar la Biblioteca del Colegio Preparatorio de Xalapa-; destacan en este período El Fantasma, Paquito, Nox, A Tirsa, A una Araucaria, Claudia e Idilio.
En la última etapa de su trabajo poético, Salvador Díaz Mirón escribe varias poesías que el escritor deseaba reunir en varios libros, pero no alcanzó a publicarlos, entre ellas se encuentran “Los Peregrinos”, “Al buen Cura”, “La mujer de Nieve”, “El Ingenioso Hidalgo” y “A un profeta”.

En 1927 un grupo de escritores decide organizar un homenaje al escritor, pero el escritor declina ese reconocimiento. Tras un largo exilio por motivos políticos, regresó a México, muriendo a los 75 años de edad, el 12 de junio de 1928, en el Puerto de Veracruz. Sus restos fueron sepultados en la Rotonda de los Hombres Ilustres en la Ciudad de México, logrando el éxito, tras un denodado camino, en donde triunfa la obra, sobre el estilo de vida del poeta, ya que fue miembro de la Academia Mexicana, pues cimbró nuestra poesía como el trueno, en medio de un paisaje crepuscular, transitando del romanticismo, al modernismo y al clasisimo.


No hay comentarios: