martes, 17 de octubre de 2017

TRAZOS AUTOBIOGRÁFICOS III 75 2013

A la edad de 67 años y con siete  años de jubilado llego al 2013 en medio de un fenómeno del que ya tenía conocimiento, pero hasta entonces experimente plenamente,  el de acentuación de la memoria lejana y deterioro progresivo de la memoria cercana, de forma tal que quizá, en forma involuntaria,  dejé por fuera algunos aspectos de mi acontecer, pero he aquí algunos eventos de mi "sensación cronológica" que venturosamente pude rescatar.
En Dali City, California, en el área de San Francisco, se encuentran dos personajes de nuestras vidas: Oscar y Lou Hasbún, ambos músicos, violinista salvadoreño y bajo norteamericana, respectivamente. Fueron nuestros vecinos en Vergel de Coyoacán allá a finales de los setenta y en 2013 tuvieron la amabilidad de invitarnos a su casa y nosotros la dicha de reencontralos.


Fuimos acompañados de nuestra nieta Janet, la que llevamos a San Francisco para festejar su XV aniversario. A tan solo 19 km. de la ciudad se encuentra un magnífico bosque de sequoias, los seres vivientes de mayor altura del mundo, hay una roja que mide un poco más de 115 metros. Este era uno de los eventos añorados por mí desde muy antiguo. 
Además nos llevaron al San Francisco Botanical Garden, un gran jardín e invernadero de 22.3 hectáreas de extensión situado en el Golden Gate Park. 
Alberga más de 7500 especies, floreciendo los cerezos en honor a las 15 primaveras de Janet y a la  siempre jovial Cucú abuelita. Oscar y Lou al enterarse que nos gusta la comida vietnamita, nos invitaron a un espléndido restaurante de comida étnica de esa nacionalidad.
El motivo del viaje, asistir a la boda de María, la hermana de mi yerno, la cual se llevó a cabo en Foster City, moderna ciudad planificada,  situada en el condado de San Mateo, California, caracterizada por la buena posición socioeconómica de sus habitantes. ahí coincidimos con mi hija menor y su adorable familia.

El festejo tuvo lugar en la elegante y moderna supercharrusquería Espetus (pincho en portugués) de exquisita comida espectacular, como un verdadero asador, de una variedad sorprendente de carnes y guarniciones. como las que disfrutaban los vaqueros de las tierras altas del sur de Brasil.
La familia entera accedimos a otra amable invitación de nuestros queridos amigos, degustar comida italiana en downtown de San Francisco.
A mi izquierda, en medio de mi consuegro, el hermano del novio, un médico, nos pidió que conociéramos el centro de salud comunitario en donde trabaja, ubicado en la ciudad de Palo Alto, condado de Santa Clara.
El día anterior había hecho un festejo en su casa en donde su esposa nos preparó un desayuno comida con extrañas pero deliciosas viandas de tipo afgano.
Con mi yerno, mi hija y mis nietos llegamos en bote a las inmediaciones del famosísimo Golden Gate (en español Puerta Dorada) visita obligada  para todo turista, puente colgante de 1280 metros que une la península de San Francisco por el norte con el sur del condado Marín, cerca de Sausalito.


Tras varios meses de búsqueda, edición y ordenamiento, tanto de fotos como de recuerdos, publiqué  en mayo de 2013 el tomo "Trazos Autobiográficos II" con imágenes y textos referentes a los años comprendidos entre 1980 y 2012, los cuales se irán publicando progresivamente en la medida de las posibilidades de vida.
Anexo el mensaje final que elaboré en enero de ese año desde el Resort vacacional de Punta Cana, República Dominicana, que sintetiza mi pensamiento respecto a esa publicación:
Lo que leyeron no es la historia de mi vida, solo son trazos autobiográficos rescatados de mi deteriorada memoria, difícilmente pueden exigirme precisión, yo en cambio si les solicito indulgencia.
Considero que nunca dañé a nadie deliberadamente, si lo hice por omisión ofrezco disculpas, pienso que fui enemigo acérrimo de la injusticia, eso me acarreó múltiples problemas, entre ellos el acoso laboral y la postergación, no me arrepiento lo volvería a hacer.
Planté árboles, tuve hijos y elaboré libros; Llego a la vejez con relativa salud que me permite autosuficiencia y autonomía, en un estilo de vida austero, pero decoroso.
Primero conocí mi País, soy mexicano recalcitrante; posteriormente la vida me ha permitido conocer otros 62 países, lo que ha exaltado mi nacionalismo y el gusto por lo universal. Algunos los conocí intensiva y extensivamente, podrían ser mi segunda patria como Venezuela y Colombia, otros los visité varias veces y en los más mi estancia fue breve, pero inolvidable. Viví por periodos mayores a treinta días en Reynosa, Tamaulipas, en donde nació mi queridísima hija Tamy; en Mérida, Yucatán de donde es originario Beto; en Neuquén, Argentina; Barcelona, España; Montevideo, Uruguay; Washington DC y Santa Cruz, California, USA.
Tuve la suerte  de estar en lugares tan disímbolos como París, Francia y Saba en las Antillas Holandesas; Aluminé, Argentina y San Bernardo del Viento, Colombia, Metlatónoc en el estado mexicano de Guerrero y Tánger en Marruecos. Admiré maravillas naturales como las Cataratas del Iguazú en la frontera de Brasil con Argentina; el Parque Nacional Canaima y el Salto Ángel en el estado Bolívar de Venezuela, así como la Bahía de Halong en Vietnam. Me impresioné con la obra humana de las Pirámides de Guiza en Egipto, la Gran Muralla China y los modernos edificios que se observan desde el Bund en Shanghái.
El punto más septentrional al que accedí fue Helsinski, Finlandia; el más meridional, Valdivia; Chile; al Oriente medio Alejandría, Egipto y al lejano Oriente Beijing, China; al poniente llegué hasta Hawái.
Entre cosas que seguramente no me enorgullecen  y las intenciones y los esfuerzos loables, me atrevo a pensar que el balance final es positivo.
La única forma de explicar este saldo a favor es por haber tenido el apoyo incondicional y sostenido, de mi amada esposa Rosa María (Cucú) que es el núcleo central de nuestra familia y por la ventura de tener en Tamy, Beto y Lizther, unos hijos buenos, inteligentes y tenaces.
Nada sería igual sin mis entrañables nietos Janet, Zara, Quique, Daniel y Michelle, a quienes cargué en mis brazos e inevitablemente mojaron mis ropas.
Tampoco hubiera llegado aquí, en ausencia de los lazos más antiguos y sólidos, los de mis amados padres: Papá Mario y Mamá Tete, y los de mis queridos hermanos: Rodolfo, Mario, Armando, entusiastas y formales con los que siempre he contado.
Así como con mis cuñadas Paty Von, Paty Rivera, Irma Juárez y Hortencia Pérez. Especial mención a mi yerno Dr. Enrique Rojas, ejemplo de lealtad hospitalidad. No puedo soslayar los aportes de mis amigos vitalicios Marco Antonio Sánchez y Alfonso López, así como los que partieron antes que yo: Jorge Rivera y Álvaro Ramírez.
Hasta aquí el relato, el resto de la historia...Su desenlace lo conocerán en su momento, mucho mejor que yo.



Mi hermano Memo me invitó a acompañarlo a un viaje de trabajo a Los Ángeles, California, fue una experiencia muy placentera y gratificante. Rentamos un auto, nos alojamos en un hotel cercano al aeropuerto y visitamos a la magnífica pareja de creativos de la comunicación, Carlos y María Elena King, amigos de toda la vida de Guillermo, los cuales viven en una urbanización muy bella en Woodland Hills, distrito occidental de LAX ubicado en el Valle de San Fernando, nos invitaron a comer a un centro comercial aledaño a su domicilio y María Elena tuvo la amabilidad de cocinar para nosotros una riquísima cena a base de carne horneada y una fresca ensalada de pera.
Además de atender sus negocios, mi hermano se dio tiempo para llevarme a un Mall espectacular: El Westfield Topanga en Canoga Park, donde disfruté una parrilla mongola verdaderamente deliciosa.
Previa corta estancia en downtown, terminamos visitando a los parientes de mi cuñada en el Este de los Ángeles y comiendo en un restaurante de comida mexicana.
Tras dos largos años de investigación en Internet, por fin en julio de 2013 pude publicar el Mini ATLAS DE FRUTAS, producto de la admiración que siempre he tenido por las frutas, desde el saramuyo de Yucatán, el guarapo de caña de Maracay,  el chontaduro de Cali, Colombia, los nanches de Tegucigalpa, Honduras, los gandules de República Dominicana, el higo de Kadota que conocí en un crucero por el Báltico; hasta las chirimoyas de Lima, Perú, entre otras más.
Este esfuerzo coleccionó 224 frutas, se presentan en orden alfabético cada una de ellas, como se muestra en la imagen, además del número tiene el nombre común y el nombre científico.
Se ofrece en el centro de cada imagen, la planta, arbusto o árbol a la que nos referimos; en el ángulo superior derecho la flor, en el inferior izquierdo el propio fruto. Finalmente el lugar de donde es originaria y otros nombres como se les conoce en diversos países.



Un interesante viaje familiar, con todos los nietos, fue orientado hacia el estado de Puebla, visitando la ex-Hacienda de Chautla, Cholula y la capital, Puebla de los Ángeles.
La Hacienda, de 60 hectáreas, amplios jardines y senderos boscosos, localizada muy cerca de San Marín Texmelucan, fue fundada en 1777, tiene una laguna, una capilla, un castillo tipo inglés, de tabiques rojos y aplicaciones en color blanco e innegable belleza natural.
Cholula es un Pueblo Mágico a 22 kilómetros de la capital del estado, contiene pirámides, un Santuario de la Virgen de los Remedios, un Convento y numerosas iglesias.
Puebla, la ciudad más grande y poblada del estado, es una metrópoli del Valle de Puebla, la cuarta ciudad más grande de México. Comimos en un restaurante del Centro Histórico y paseamos por su plaza principal.









Otro viaje nacional, con rumbo al Bajío, realizado solo con los Rojas, fue a Querétaro, Peña de Bernal, Guanajuato y San Miguel de Allende.
Santiago de Querétaro, a 221 kilómetros de la Ciudad de México, es una pulcra ciudad, que combina lo tradicional con lo moderno, sus habitantes son hospitalarios y su comida atractiva y sabrosa.
La Peña de Bernal, tercer monolito más grande del mundo, localizado en el pueblo de Bernal del municipio de Ezequiel Montes es también una agradable visita.
La Ciudad de Guanajuato sede del Festval Internacional Cervantino, Patrimonio de la Humanidad,  representa un evento cultural, artístico y turístico de primer orden, permite visitar la Universidad, alhóndiga de Granaditas, minas, templos, plazas, Teatro Juárez, museos, jardines, miradores, el Mercado Hidalgo y por las noches callejonear con alguna de las muchas estudiantinas del lugar.
San Miguel de Allende, Pueblo Mágico, es uno de los principales destinos turísticos de México, a 274 kilómetros de la Ciudad de México, es prestigiada por la calidad en el servicio, amabilidad de su gente, gastronomía, limpieza y belleza arquitectónica













SAMANÁ, LOS HAITISES






DÍA DE MUERTOS

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