domingo, 5 de mayo de 2019

Apuntes de Oceanía: 06 FIORLAND, EXPERIENCIA QUE MARAVILLA.

Según la teoría de la Tectónica de Placas y la Deriva Continental,  de desplazamiento lento y continuo de las masas continentales unas respecto a otras, del astrónomo y meteorólogo alemán Alfred Wegener, en 1912, al final de la era Paleozoica y comienzos de la Mesozoica existió un supercontinente que agrupaba la mayor parte de las tierras emergidas del planeta que hoy se conoce como Pangea (toda la tierra) del griego pan “todo” y “gea” tierra.
Hubo tres fases importantes en la desintegración de Pangea. La primera fase al principio del Jurásico, cuando se extendió el mar de Thetis, partiéndola en dos: la masa continental Laurasia y el bloque meridional Godwana (palabra que deriva de una provincia del oriente central de la India en la que hay evidencia de una extensa glaciación así como abundantes fósiles), separando Norteamérica de África y produciendo el Océano Atlántico.
La segunda fase importante de la desintegración de Pangea comenzó al inicio del Cretáceo (hace 150 millones de años) cuando el supercontinente Gondwana fue escindiéndose, dividiéndose en cuatro continentes más pequeños (África, Sudamérica, India y Antártida/Australia, dando lugar a la formación del Océano Índico, un proceso de partición y alejamiento que continuó durante el Cenozoico y permanece activo.
En la tercera fase principal (y final) de la desintegración de Pangea ocurrida al inicio del Cenozoico, Australia se separó de la Antártida, moviéndose hacia el norte, permitiendo por primera vez la completa circulación oceánica alrededor de la Antártida, causando un rápido enfriamiento del continente y la formación de glaciares.
El fragmento continental de Australia y Nueva Zelanda se separó del resto de Gondwana a finales del Cretácico (95 a 90 millones e años). Luego alrededor de 83 millones de años Zealandia comenzó a separarse de Australia formando el mar de Tasmania.
Nueva Zelanda y Nueva Caledonia, representan la parte visible de una porción, de la corteza continental, generalmente conocida como Zelanda, que incluye el Challenger Plateau y Lord Howe Rise, que se extienden desde el noroeste de Nueva Zelanda hasta casi el norte de Australia.
Zelanda, un continente centrado en la actual Nueva Zelanda, con un área de 3500000 kilómetros se separó de la Antártida desde hace 85 y 130 millones de años y de Australia hace 60-85 millones de años, hundiéndose tras la apertura de un borde divergente, quedando las islas mayoritariamente cerca del borde meridional del continente, ahora sumergido.
Nueva Zelanda, el país, tal y como ya se conoce, se formó casi en su totalidad durante la última fase de formación montañosa del periodo terciario (hace 26 millones de años).
Nueva Zelanda, situada en el sudoeste del Pacífico, con 268838 Km², consta de dos islas principales: la isla Norte y la Isla Sur, dos tercios de la isla Sur corresponden a montañas, producto de la colisión de las placas australiana y pacífica.
Nueva Zelanda descansa sobre dos placas tectónicas, la Pacífica y la Australiana, debido a que estas placas están cambiando constantemente y triturándose entre ellas, Nueva Zelanda tiene mucha acción geológica, actividad volcánica, terremotos y áreas geotérmicas, lo que explica que  la costa oeste de la isla sur, sea una de las más lluviosas del mundo en donde se ha creado un frondoso bosque tropical y que cadenas montañosas se hayan sumergido en el mar, creando espectaculares estrechos y fiordos que ofrecen algunos de los paisajes más pintorescos de Nueva Zelanda.
En la Isla Sur, cerca del cordón montañoso de los Alpes del Sur, tiene impactantes y espectaculares glaciares destacando dos, el Fox y el Franz Josef. Un glaciar es una gruesa masa de hielo que se origina en la superficie terrestre por acumulación, compactación y recristalización de la nieve, mostrando evidencias de flujo en el pasado o en la actualidad.
En la esquina suroeste de la isla Sur se encuentra ubicado El Parque Nacional Fiorland, patrimonio mundial de la humanidad,  el más grande de los 14 parques nacionales, con un área de 12.500 km².se ingresa a este lugar a través de famosos valles esculpidos por glaciares, rodeados de poderosas cadenas de montañas.
Es una de las partes más espectaculares y hermosas del país y el poder de los paisajes, algunas veces parcialmente ocultos por la niebla, nunca deja de atrapar a los viajeros. Ese entorno natural extraordinario, con un notable exceso de tranquilidad, ofrece cascadas espectaculares, brillantes lagos relucientes, montañas escabrosas, picos nevados y 14 pintorescos fiordos impresionantes.
Un fiordo se define como un valle en forma de U, creado por acción de un glaciar, que fue inundado por el mar. Los fiordos tardaron 100000 años en formarse.El Parque Nacional los Fiordos, destino turístico por excelencia de la Isla Sur, fue para nosotros la puerta de entrada a Nueva Zelanda, específicamente llegamos para disfrutar los fiordos de Milford Sound, Doubful Sound y Dusky Sound, donde los verdes acantilados se elevan casi verticalmente desde aguas profundas de color índigo. Según los expertos existe diferencia entre un Sound y un Fiordo. El primero es un valle fluvial que se ha originado debido a la tierra hundida debajo del mar, en tanto que los segundos han sido creados por la acción glacial que produce valles en forma de U con acantilados. Los fiordos también se caracterizan por entradas poco profundas que se inician rápidamente hacia el mar en aguas profundas. Aunque los llamen Sounds, en realidad son Fiordos, de ahí que la región se haya renombrado Fiorland, para corregir ese  error.
Milford Sound, también conocido como Piopiotahi en maorí, es un fiordo pequeño, situado en el National Fiorland Park, en la isla Sur de Nueva Zelanda, dentro del Te Wahipounamu, declarado Patrimonio de la humanidad. Es una (sino que la más) de las principales atracciones turísticas del país Kiwi. Y no es para menos, pues sus 15 kilómetros de extensión, desde el Mar de Tasmania hasta la costa, trascurren por un escenario de ensueño rodeado de montañas con picos hasta de 1200 metros, cascadas espectaculares, laderas escarpadas y bosques húmedos. Todo ello acompañado de delfines, pingüinos y leones marinos, con montañas nevadas como telón de fondo.
Es el sitio más famoso de Nueva Zelanda para los turistas, además de ser llamado la “octava maravilla del mundo” por el Premio Nobel de Literatura 1907, originario de Bombay, India Británica, Joseph Rudyard Kipling.
Pese a su alejada locación, y el largo viaje desde los más cercanos pueblos, la belleza de este paisaje atrae a miles de visitantes cada día, con casi 550 mil en total por año, a través de vuelos panorámicos y cruceros.
Doutful Sound, el más largo, profundo y sinuoso de los fiordos, con tres brazos distintos, a veces llamado “El sonido del silencio”, porque existe una especial serenidad, que contrasta con Milford Sound. Este fiordo es rico en flora y fauna. Se pueden apreciar, en pequeños islotes a la entrada del fiordo, los lobos finos de Nueva Zelanda y los pingüinos crestados de Fiorland.
Dusky Sound, sin caminos directos que conduzcan a él, está aislado y sigue siendo uno de los fiordos más remotos de Nueva Zelanda.
En fin como mencionamos en el título de este post, una maravilla.

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