jueves, 22 de noviembre de 2007

IMÁGENES Y SONIDOS DE LOS JAIME VILLASEÑOR 043 ROSA MARÍA VILLASEÑOR KURI: Luxury brand.

Revisando el concepto de “branding” -el poder de la marca- se enfatiza una de las tres leyes físicas del marketing: Una gran diferencia (las otras son beneficios patentes y un motivo real para creer), que tiene que ver con la pasión, la historia que queremos contar y la causa que motiva nuestra empresa, porque lo más importante en un mundo controlado por la tecnología es la capacidad de transmitir emociones.

El branding es un anglicismo empleado en la mercadotecnia –perdón Beto- que vincula el nombre, con un proceso de creación de valor de marca y que se conforma con elementos tales como: asociaciones, calidad percibida, posicionamiento y lealtad.

Viene el cuento a colación porque llama la atención que hay productos que los consumidores no solo no cuestionan, sino que prefieren y anhelan, porque establecen una conexión emocional con las personas, por su calidad superlativa.

Cuando el posicionamiento es tal, que establece fama positiva, reconocimiento, confianza y aceptación, podemos decir que se ha logrado un “brand”. Por ejemplo, tratándose de pasteles pensamos en los de agrás con semillas de amapola de la pastelería colombiana Cascabel; los conocedores en angulas, las prefieren de Aguinaga, los de motocicletas, como Gabriel, el esposo de la sobrina Nena, una Harley Davidson, pero de tipo Fat Boy; los de jamón serrano, el Pata Negra de Jabugo, las mujeres en general un perfume francés, todos los demás un celular Nokia, un mecánico alemán y un diseñador italiano, entre otros aspectos.

Pero todavía hay un estrato superior, que gracias a su excelencia logra un gran prestigio, una especie de fascinación mágica, se trata de los “luxury brands”, que son productos Premium o de lujo –Chanel, Gucci, Mercedes Benz, Rolex, etc- que se convierten en un signo distintivo y en un privilegio, que por definición, no puede generalizarse.


No vayan a pensar que es un arrebato de cariño, pero pienso sinceramente, que para nuestra dicha familiar, Rosa María Villaseñor Kuri, mi esposa, con sus “brands” Kuri, Rosa, Cucusa, Rosita, Cucusita, Rosa María y Cucuabuelita, es un auténtico “luxury brand” viviente, porque en todo lo que interviene, por su dedicación, entrega, afán, entusiasmo, consagración y empeño, marca una gran diferencia con el mundo exterior.

Con motivo de su cumpleaños, que se celebra cada 25 de noviembre, además de felicitarla a nombre mío y de mis hijos, le revelaré no un secreto, sino una historia que ella desconoce:

En mi temprana juventud, antes de conocer a mí querida esposa Rosa María Villaseñor Kuri, elaboré dos escritos, aunque los dos expresaran una sola idea: El no equivocarme al elegir pareja para toda la vida.

A uno, lo titulé Ideal, porque solo estaba en mi pensamiento. Si ese documento hubiera sido de carácter judicial, podría decir que estaba haciendo el “retrato hablado” de la mujer que quería para madre de mis hijos y este perfil corresponde plenamente a Rosa María Villaseñor Kuri:

Cuanto he soñado con tu presencia,
dulce producto del pensamiento,
has cautivado ya a mi conciencia,
grato murmullo que lleva el viento.

Forma sublime la que has tomado,
máximo orgullo de la natura,
esencia amorfa que has generado,
un grácil cuerpo y un alma pura.

Mas de una vez creí encontrarte,
cual alborada de día nublado,
mas no era un todo, era una parte,
¡nunca con poco me he conformado!

¿Qué como eres…………….?
¿No te conoces……………..?

Bella es tu imagen, tu rostro amable
Y tus virtudes las que he añorado:
Inteligente, tierna, muy noble
Y femenina como he soñado.

La otra forma de manifestar esa inquietud, que llamé los diez mandamientos, no cabe duda que era un documento regulatorio para acreditación ya que como podrán ver se trataba de un listado de requisitos esenciales:

I Deberá ser FEMENINA por sobre todas las cosas,
II La INTELIGENCIA será una de sus características,
III Tendrá PUREZA, tanto de pensamiento, como de acción,
IV Será NOBLE ante cualquier situación,
V Se distinguirá por lo AMABLE
VI Deberá ser OPORTUNA en sus observaciones,
VII La TERNURA deberá ser uno de sus atributos fundamentales,
VIII Tendrá como ornato la DULZURA
IX Será GRATA, tanto de presencia como de recuerdo y
X Se engalanará con la BELLEZA.

Requisitos, que holgadamente, Rosa María Villaseñor Kuri cumple como madre, hija, esposa, hermana, nieta, amiga y abuela, roles en los que es insuperable, conservando su vocación y mística de monja bienhechora.

Kuri, como yo le digo, es una consagrada artista tanto en el canto, el baile y la escritura y bien merece conservarse joven porque es muy disciplinada y sigue estrictamente las indicaciones médicas, además de comer sano y hacer ejercicios.

Es Internauta, que cada vez que puede, hace labor social con gran sensibilidad. Aunque parezca increíble ¡no grita!, nunca lo ha hecho, ni siquiera cuando la llevaba al clásico Poli-Universidad.

Por si fuera poco, para mi escarmiento, tiene una memoria excepcional y en su actuación cotidiana es una ingeniera de mantenimiento, pues siempre conserva todas las cosas y utensilios en magnífico estado.

Como ama de casa es admirable, esta doctorada, pues es responsable, organizada, persistente y cuidadosa y como cocinera tiene prestigio internacional.

Cuando la conocí por primera vez, sin duda llevé a cabo una evaluación inicial intuitiva, pero ahora, con más de 40 años de analizarla y comprenderla, en una evaluación exhaustiva, no tengo ningún empacho en afirmar que está acreditada y certificada, reiterando la calificación, que le atribuimos (Imágenes y Sonidos del 3 de agosto) de summa cum laude – reconocimiento con máximas alabanzas por un desempeño poco común-.

Gracias Rosita por ser como eres y por todos los años que me has dado, te quiero mucho. ¡Feliz Cumpleaños!

1 comentario:

Humberto Jaime dijo...

Papá:

Me llena de emoción lo que plasmas sobre mi mamá.

Creo que tus comentarios son casi justos y casi exactos, porque desde la óptica del hijo es además de exclusiva es invaluable.

Mamá:

Felicidades por tu día y deseo que muchos años más podamos compartir muchas cosas más.

Beto.