martes, 8 de septiembre de 2015

Elementos básicos de Gerencia (EBG) 03 PLANEACIÓN

Fuente imágen: www.arqpuentes.blogspot.com

"PUENTE QUE ACORTA LA BRECHA ENTRE EL PRESENTE Y EL FUTURO"


En México generalmente utilizamos las palabras planeación y planificación casi como sinónimos, en todo caso la primera cuando se refiere a ambientes micro, de planes individuales o de pequeños grupos y la segunda a aspectos macros, institucionales o corporativos, de grandes proyectos a largo plazo. Recuerdo esta confusión en Barcelona, España, cuando los alumnos casi se burlaban de la palabra planeación e imitaban extendiendo sus brazos lateralmente simulando el vuelo de un planeador. Este  escrito es sobre la planeación táctica, no  la estratégica.

La Planeación, puente que acorta la brecha entre el presente y el futuro, es un instrumento de cambio entre un aquí y ahora incómodo o insatisfactorio y un allá y entonces anhelado y esperado. Conecta la realidad percibida de problemas, carencias y necesidades (diagnóstico situacional) con una situación ideal de resultados satisfactorios (objetivos esperados).  Se trata de un proceso de toma de decisiones anticipadas para alcanzar un futuro deseado que no ocurriría a menos que se haga algo para lograrlo.

Ésta función de todos los gerentes, tiene como elemento sustancial la generación de ideas y pensamientos,  ocupando  la fase inicial del  ciclo administrativo (planear, organizar, integrar, dirigir y controlar), precede a la ejecución y es gemela del control. Se justifica por la necesidad de racionalizar, ante la desproporción entre problemas y recursos y el desequilibrio entre aspiraciones y posibilidades, ya que reduce la incertidumbre, minimiza el riesgo y genera eficiencia, motivación y compromiso.


Dos son las funciones de la planeación, prever y planear. La primera es la suposición o conocimiento que permite visualizar anticipadamente, por medio de indicios, los eventos  que pueden ocurrir a fin de utilizar mecanismos de prevención de un futuro inesperado. La segunda es diseñar gráficamente un plan de acción, en sus dimensiones sujeto, elementos, tiempo, con el ordenamiento de objetivos, recursos y procedimientos que se dirigen a la meta, con asignación de tareas en forma cronológica, respetando los principios básicos de compromiso, flexibilidad, simplificación, uniformidad y equilibrio.


Etapas de la Planeación


1.-Diagnóstico de la situación actual, valorando si es modificable o no. La planeación como método para decidir las actividades a desarrollar requiere de un cuidado inicial en la recolección de datos, a fin de identificar y jerarquizar problemas, haciendo un mapa de actores internos y externos, que incluya no sólo amigos y aliados, sino también rivales y adversarios que aumentan la resistencia al cambio, porque no puede haber un solo eje de raciocinio, la racionalidad es plural y los intereses son infinitos.

2.-Formulación de un Plan, expresión gráfica del proceso mental racional según prioridades. Un paso importante es el establecimiento de objetivos determinados, entre más claridad, mejor proceso, “el que no sabe dónde va, ya llegó”  y “al que navega sin rumbo, todos los vientos le son favorables”. Incluir fines ideales inalcanzables, pero infinitamente aproximables. Fijar objetivos tácticos operacionales, realistas y factibles, que se conviertan en logros fuera del período de la planeación. El plan también debe establecer nivel de operación y actividades.

3-Discusión y aprobación del plan, cuidando que no sea rígido y convencional, sino que sea flexible refinando por aproximaciones sucesivas, las alternativas, dentro de criterios éticos y técnicos, algunas veces políticos. Resulta capital identificar fuentes de financiamiento, recordando al inolvidable Maestro José Laguna García, que nos decía: “programa sin presupuesto es sólo una lista de buenas intenciones”.   
  
4.-Ejecución del plan según indicaciones específicas, monitoreando y supervisando la puesta en práctica del plan con una actitud proactiva, si es posible con una direccionalidad horizontal ascendente y no tan vertical descendente. “Los mexicanos tenemos mucha iniciativa, pero poca acabativa”, entre más breve sea el tiempo para predecir el futuro, mayor probabilidad de que acertemos, por eso los planificadores profesionales deben tener algo de lo que carecen congénitamente: Flexibilidad.

5.- Evaluación del Plan, según desarrollo de resultados y cambios perceptibles mediante un nuevo diagnóstico de situación. Un planificador que se respete, dedica la mitad de su tiempo para presentar propuestas de solución para todo tipo de problemas, sin importar índole, sin embargo requiere del otro 50% de su actividad temporal, para justificar porque no se obtuvieron los resultados prometidos y para encontrar a los culpables de ese fracaso, porque “toda autoevaluación termina en informe triunfalista”.






Opciones de futuro

Uno puede acceder al futuro, aún si se ignora el diagnóstico situacional, dejando que las cosas evolucionen por inercia, (inactivismo) pero lo más seguro es que se llegue con un alto grado de incertidumbre y riesgo.  Si creemos conocer nuestra realidad, pero permanecemos expectantes e inactivos, el futuro será fatal e impredecible.

Cuando comprendemos nuestra realidad, valoramos la magnitud de nuestros errores y problemas, tomamos acciones congruentes y realistas, quizá abatiremos la incertidumbre (nunca se elimina totalmente) y nos aproximemos al objetivo esperado, según nuestro compromiso.

Lo más común es tratar de deducir el futuro en forma retrospectiva de acuerdo con el pasado, en forma determinística y probabilista, aunque no faltan los optimistas o ingenuos que creen que con un ejercicio de planificación (por muy participativa que sea), cumpliendo estrictamente todos los procedimientos previstos, es posible torcer el destino en forma absoluta, sin considerar lo que dijo el campesino maliense: “de una forma piensa la cabra, pero la gallina piensa distinto”, en términos técnicos, cuando usted está pensando que pase algo, hay muchos actores, comúnmente desconocidos para usted, que quieren exactamente lo contrario, sin que sea eso algo personal, algunas veces sí.


En otras palabras la planeación a muy largo plazo no es posible humanamente, porque no se puede garantizar que todo lo que se escribe se podrá llevar a cabo. Decía Ezequiel Paz, Consultor OPS/OMS “he vivido siempre de la Planificación, lo único que no he podido es planificar mi vida”.

sábado, 29 de agosto de 2015

TRAZOS AUTOBIOGRÁFICOS 04 1947

Nace Estercita, mi primera hermana, quien un año después fenece víctima de una enfermedad ahora conocida como prevenible. Ella no logró beneficiarsde de las inmunizaciones, pues aunque la vacunación de la tosferina ya existía en nuetro planeta, pues fue probada en las Islas Feroe desde 1925, no se dispuso de vacuna combinada contra la tosferina y la difteria hasta 1948, pero en México no fue sino hasta 1973 cuando se etablece de forma obligatoria, con la aplicación del DPT.



La casa de San Simón 115 solo estaba habitada en la planta baja, un local lo ocupaba Don Rodolfo, que auxiliado por su hermano Ricardo hacían labores de sastrería; otros dos locales eran para Adelita y sus hijos, en una vivían y en la otras establecieron un taller de alquiler de bicicletas, que mi papá ayudo a Román, el hijo mayor, a habilitar.
Cuenta la leyenda que nací en una accesoria que antes había sido pulquería, quizá de ahí mi aversión absoluta a las bebidas alchohólicas, porque no hay duda alguna, que soy un abstemio universalmente conocido.
A finales de ese año se acondiciona la segunda planta de la casa y nos instalamos plenamente en ella.


En ésta foto, además de mi madre, me acompaña mi abuelita paterna, Mamá Rosita, alta y de ojos claros, como correspondía a su origen asturiano.


Se puede apreciar en la foto a mi abuelita materna, Maurita, siempre con su imagen de enferma, pero sumamente cariñosa con mi madre, que era con mucho su hija menor y consentida absoluta. Según mi primo Pepe Luis, que también se aprecia en el grupo, de todos los nietos (33) yo era el "Betito mimado" de la abuela.


Esta foto fue tomada en el jardín de la entrada de la casa de mis abuelos paternos, mi lugar preferido para jugar durante toda mi infancia.

sábado, 22 de agosto de 2015

TRAZOS AUTOBIOGRÁFICOS 03 1946


Había quedado atrás la II Guerra Mundial, en nuestro País, en 1946, por cada mil nacían 46 y morían 18; la esperanza de vida al nacer era de 49 años, por tanto estadísticamente, al momento de escribir esto, ya estoy viviendo tiempo extra.
México con sus veintidos millones de habitantes se aprestaba al crecimiento, yo en  lo particular, gracias a los beneficios de la leche materna, como puede apreciarse, me dediqué  a adicionar kilos.                                                              





En mi carácter de hijo único, recibo constantemente una sobredosis de cariño y cuidado, como ejemplos Mamá Tete en el jardín callejero de la casa de mi abuelita Maurita en Obrero Mundial 806 de la Colonia Álamos;

Papá Mario en el patio interior de la casa de mi abuelo Papá Ricardo y mi Tía Tete, la hermana menor de mi padre, al pie de la buganvilia de la entrada de la casa de los abuelos Ricardo y Rosita, en Balboa 11, Colonia Portales.


Antes de cumplir mi primer año de edad, por fin doy mis primeros pasos en la Terraza de la casa de los Jaime Palacios, con tan solo una virtual protección de la balaustrada que la rodeaba.




lunes, 10 de agosto de 2015

TRAZOS AUTOBIOGRÁFICOS 02 1945






Nací el 5 de Diciembre de 1945, producto de parto intradomiciliario atendido por matrona, en el número 115 de la calle de San Simón, porción de tierra firme que emergía al sur de la laguna que rodeaba la ciudad de Tenochtitlán, en el barrio prehispánico de Ticumac (del vocablo náhuatl Ticomac, donde gobierna el Ticomecatl, en las flores y verduras).


Mis padres: Mario Jaime Palacios de 25 años y Ester Alarid Martínez de casi 18, contrajeron nupcias en el Distrito Federal, de donde ambos eran oriundos.

La casa, que mi padre empezó a construir a los 16 años, estaba asentada en la Ciudad de México, ahora Delegación Benito Juárez, en donde viví mis primeros años, fue derrumbada para dar paso a la calle prolongación de Cinco de Febrero; de tal forma que si sumamos el hecho de no haber nacido en un día festivo y de no contar con un inmueble para la posteridad, es fácil entender, que no vine al mundo predestinado para ser  un prócer.

México (1)


MÉXICO (1)